Boda Nuria&Gabi

By octubre 30, 2018Uncategorized

Nuestra boda Sevillana…

Ésta historia empezó con una llamada de nuestra querida Nuria, necesitaba ayuda para poder organizar su boda, ya que ellos viven en Mallorca y su celebración era en la bella Sevilla, en el precioso Cortijo de Mi Ranchito, una finca con una vegetación especial y con un patio de albero que nos volvió locas para hacer contrastes de colores.

Desde el primer momento, supimos que ésta pareja iba a ser especial, no os podéis imaginar la conexión tan grande que tuvimos por ambas partes, aceptaban todo tipo de diseños, siempre con las ideas de ellos claro está… Querían una decoración fina pero muy colorida, con toques pasteles, dorados y una iluminación acorde a la atmósfera que creamos, un auténtico estilo romántico.

Una pareja de las de que te hacen sentir emociones, comprensibles al 100×100, se adaptaban a todas las situaciones, y que se quieren muy mucho!

Nuria siempre tiene una sonrisa para todo, súper activa, alocada, guapa como ella sola, muy amiga de sus amigos, hiper familiar, muy tita, expresiva, con visión de la vida que más de uno quisiera tener, trabajadora como la que más. No cabe la menor duda de que será la mejor esposa, no sabéis cómo mira a Gabi, es un amor totalmente correspondido… Es esa persona que sabes que és persona. Simplemente ESPECTACULAR, nos llevamos totalmente su amistad, y la esperamos a que vuelva a Málaga para volver a verla y tomarnos unas cañitas.

        

        

       

Su vestido era simple, de estas veces que dices…. cuanto menos mejor, con la espalda totalmente al aire, y bordado con pedrería. Su velo colgaba de la coleta rizada que llevó, despeinada con un tocado de corona que no podía ser más bonita y no queremos dejar atrás sus labios rojos a juego con sus uñas, dando un toque de color muy cañero.

 

Gabi es muy tímido, o eso dicen porque cuando coge confianza es muy extrovertido. A su sonrisa interminable le acompañan esos hoyuelos tan graciosos que nos gustan tanto, le encanta una broma y jugar con ese perro tan bonito que tienen adoptado, pero lo que más nos gustó de él, es la forma con la que mira a Nuria, es una locura lo que transmiten.

 

       

       

 

Siempre recordaremos su ceremonia como “Caminante no hay camino…” y es que su padre, le recitó un trozo de un verso que es muy especial para ella, unas palabras mágicas que les hicieron saltar unas lagrimillas a más de uno.

Nos encanta ella, porque retrasó la ceremonia para hacer en un trozo de papel sus votos, justo antes de su entrada, fué un auténtico momentazo en el que se reía diciéndonos ésto,  es que ella es así.

Hubo momentos de emociones auténticas por parte de ambas familias, palabras que nos hicieron llorar, pero muchos buenos momentos también que nos hicieron reir.

Aunque hubo personas que no pudieron asistir, sus familiares hicieron que estuviesen, ese pasillo de ramos de Nardos que se formó por parte de amigos y familiares fue un sorpresón para nuestra pareja y es que ese regalo por parte de la madre de Nuria iba con un sentimiento muy muy especial.

 

      

      

       

       

        

Con respecto a la decoración, utilizamos los colores pasteles y el blanco para resaltarlos. Jugamos con la iluminación acorde a la atmósfera creada. El olivo fue el protagonista de todo éste juego, todo iba alrededor de él, incluso el ramo de la novia. Las hojas se mezclaban con el confetti para tirarlo a la salida de la ceremonia, las mesas se vestían de blanco, con servilletas de color salmón, cubiertos dorados, vasos azules, con unos centros de mesas recopilando todos estos colores y como no, los regalos decoraron también las mesas, repartieron a todos lo invitados botellitas de aceite y pulseras de la asociación de AECC.

         

        

        

        

        

 

Su fiesta fue un puro espectáculo, cabezas de unicornios, caballos y pájaros tomaron vida humana al compás de la música, serpentinas,  una barra libre que solo hacía sumar horas hacia la madrugada, y unos amigos que lo daban todo junto a los novios.

         

         

        

        

        

Ya solamente nos queda decir, que muchísimas gracias a ésta pareja por confiar en nosotras en unos de los días más importantes de sus vidas, por ser como son, por dejarnos quererlos como los queremos, y porque nos llevamos una buena amistad por parte de ellos, hemos disfrutado de vuestra boda y sobre todo, de vosotros.

Finca: Cortijo Mi Ranchito

Fotografías: Captadores de Emociones

Organización y diseño: White&Gold eventos.

Iluminación: Ludisound

Flores: Verde Oliva

Mobiliario: Alquicatering